Diario Zombi

- El nuevo diario zombi -

lunes, 4 de abril de 2011

Capítulo 6 - Bienvenido Miguel (Alberto)

Día 21 (noche): Hola Miguel, cómo me alegra saber que hay alguien más por aquí. No dejes de escribir en el blog, así estaremos en contacto. También saber que los mensajes han llegado hasta ti, me hace pensar que igual más gente los ha podido leer o escuchar... ¡bien!

Hoy he ido esa fábrica (la que sospecho que tiene productos muy tóxicos), pero no he podido entrar, necesito herramientas para romper las verjas y puertas. Mañana por la mañana volveré ya equipado y entraré. No sé qué voy a encontrarme o incluso si saldré vivo de allí, si como creo todo comenzó en ese sitio, puede que esté lleno o infectado de esos "zombis". También he ido a la casa que dije ayer, y por suerte también tiene paneles solares... es un gran invento la verdad. Miguel, no dejes de comunicarte conmigo, necesito saber de ti para no volverme loco por pensar que estoy aquí solo. Yo no tengo consola con la que pasar el rato, aunque tampoco me gustaba antes, los juegos de zombis ni los nombres... He estado en una farmacia y tengo bastantes medicinas para estar tranquilo en ese sentido.

 Miguel, tienes que salir de casa, poco a poco, empieza por coger comida e intenta no pensar en esos seres. Al final si no lo haces, te verás obligado por el hambre, enfermedad o simplemente por la propia soledad, a salir a la calle y no es bueno vivir obsesionado por encontrar algo, que ir viendo cada rincón y cada esquina con cuidado. Es un consejo amigo. Me alegra saber que hacías cortos, es un mundo que me fascinaba a mi también, de hecho alguno tenia colgado en internet... ¿Qué sabes de esos seres? ¿sabes si pueden comunicarse de algún modo? ¿sabes algo de más personas o has visto a alguien con vida? Odio a esos muertos vivientes, pero mañana sé que me tocará enfrentarme a ellos cuando entre en las instalaciones y, créeme, hay que tener la sangre fría para que no te pase como a mí el otro día. Mis piernas se quedaron totalmente bloqueadas. Ármate bien, yo llevo un bate, pero intentaré encontrar un arma más fuerte, no sé, quizás me pase por una comisaría cuando ya esté instalado y así llenaré mi nueva casa de armas. Aunque por un lado sé que me protegerán, temo que si las tengo que se me vaya totalmente la cabeza, en fin, lucharé contra eso.
Ahora ya tengo todo recogido, ayer al final la por la noche seguí escuchando esos lamentos de soledad y gritos de desesperación, espero que en mi nueva casa desaparezcan. Antes de que anochezca quiero estar bien instalado y seguro en ese lugar. Siempre había soñado con una casa con piscina y jardín y ahora la tengo... ¡¡¡Y sin hipotecas!!! Hoy estoy de mejor humor, mañana ya veremos. Si puedo Miguel, antes de ir al suicidio que será la fábrica, intentaré escribir y espero saber más de ti. En cuanto vuelva o ya por la noche, te contaré lo que sepa de ese lugar. Me despido de ti y de todos los que puedan leer esto, se me hace tarde y... ¡¡¡Necesito un trago!!!

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