Diario Zombi

- El nuevo diario zombi -

miércoles, 24 de agosto de 2011

Capítulo 42 - El Apache (Miguel)

Día 165 (tarde): Nunca le había tenido miedo a la muerte hasta ahora. Siempre la había concebido como una liberación de la vida, pero yo no quería morir en ese momento y menos de esa manera. 50 metros. Podía observar como por el espejo retrovisor, más de una docena de zombis de fase 2 corrían hacia mí mientras cientos de los de fase 1 se agolpaban avanzando a paso lento aún a esos 300 metros. Ya casi podía ver sus ojos llenos de ira posarse en mí. No tenía armas con las que defenderme y el miedo me tenía agarrotado. 

Posiblemente de no estar aturdido por el golpe y si el miedo no me hubiese bloqueado, podría haber salido de esa situación... pero no era el caso. 25 metros. Mi vida pasaba ante mis llorosos ojos, de manera casi instintiva, pese al agarrotamiento, trataba de encender un coche que ya estaba como esos seres, muerto. De repente, una fuerte explosión desplazó mi coche unos centímetros. Pensé que había estallado el motor ante mis sucesivos intentos por arrancarlo hasta que nuevamente miré por el espejo retrovisor y vi como esos zombis que se aproximaban rápidamente a mi Seat León, ardían en llamas. No entendía nada.

Un ruido ensordecedor de helicóptero irrumpió en el ambiente y como si de una aparición divina se tratase, un enorme helicóptero de combate se posó frente a mí, sobre el zombi que instantes antes había arrollado. Salí de mi ensimismamiento, abracé a Gara que aún estaba atontada por el golpe, aparté el airbag y salí corriendo de mi coche como un loco para dirigirme hacia el helicóptero. Pude identificarlo como un Apache (es lo que tiene jugar a videojuegos) que lucía una majestuosa bandera de los Estados Unidos en el portón... No tenía sentido, pensé. 

Dentro tan solo estaba el piloto, un tipo grande de raza negra que abrió el portón desde dentro y que gesticulaba con prisa para que me subiera. Jamás pensé lo pequeños que son estos cacharros por dentro y la de controles que tienen. Tuve mucha suerte de que sólo fuera el piloto, aquí no más hay espacio para dos personas, y bueno, por suerte para Gara, ella es una perra de tamaño mediado y cabía perfectamente sobre mis piernas. Una vez dentro, el piloto me preguntó, en un marcado acento yanki que si estaba bien, - Are you OK? - dijo con su profunda voz, yo que aún no sabía lo que estaba pasando me limité a asentir.

Como decía antes, a veces la vida recompensa a quien no se lo merece y el karma no existe... Tampoco es cierto del todo, si en su momento me hubiese tomado en serio aprender inglés, el karma me hubiese recompensado manteniendo una reconfortante conversación con el primer ser humano que me había encontrado en meses, y formularle decenas de preguntas que asaltaban mi cabeza en ese momento en vez de asentir como un bobo.

Zaragoza desde las alturas es increíble, pero más increíble fue descubrir una plaza del Pilar plagada de zombis, devotos en vida, supongo. Qué ironía que su Dios les haya permitido acabar así.

Me hubiese gustado darle las gracias al piloto, a mi salvador, y preguntarle hacia dónde nos dirigíamos, pero había mucho ruido dentro de ese helicóptero, no encontraba los cascos y tampoco atinaba con la construcción gramatical...

Parece que tengo visita. En cuanto pueda sigo.

Capítulo 41 - Gran Casa (Miguel)

Día 164 (madrugada): Lo reconozco, el comer todo el día alimentos deshidratados, viajar sin saber dónde ir y el profundo sentimiento de miedo y soledad, pese a Gara, me hicieron cometer una de las mayores estupideces de mi vida. Es curioso, nos han hecho creer que cuando haces las cosas bien, el karma se porta y te recompensa (como en la serie televisiva "Me llamo Earl") y cuando las haces mal, te castiga... ¡Y una mierda! Antes de que sucediera todo esto, yo no era precisamente un príncipe azul con las mujeres, y pese a todo, el karma me recompensó con Sofía, una chica guapa, lista y con esa pose que sólo la gente con elegancia natural tiene, los hijos de puta que llevaron el país a la crisis (políticos, banqueros, pícaros, etc.) nunca pagaron por ello (bueno, igual ahora son zombis) y por el contrario, me esforcé en los estudios, cursando mi carrera, másteres, cursos, etc. y sólo conseguí mierdas de trabajos y estar en el paro, hasta que al final decidí hacerme autónomo (con todas sus dificultades) y montármelo por mi cuenta, a mi buena ventura y suerte, y más en un país donde no se apoya a las pequeñas empresas. En fin, pues nuevamente lo corroboro, eso del karma es un invento para controlar a las masas... como la religión. A veces cuando haces las cosas mal, el destino también te recompensa.

Como decía antes, la sensación de soledad, terror y la porquería de comida (y me burlaba del McDonalds), me hicieron llegar a un punto en el que esperaba tener una vida corta y poco dolorosa, porque si ésto es lo que tenía que vivir, prefiería morir, así que con ese pensamiento decidí dirigirme a Zaragoza, concretamente al punto seguro. Con un cuarto de depósito en el coche, pues úlimamente en las gasolineras apenas quedaban litros en los surtidures (¿quién coño se la lleva? ¡Si sólo hay muertos vivientes!) y con mi compañera Gara haciendo de copiloto (me encanta ver sus barbas de Schnauzer flotando en el aire), me dirigí a las instalaciones de la Expo (punto seguro). Zaragoza es una ciudad que con los años ha cambiado mucho, sé que más de uno pensará que como todas, pero no, Zaragoza en concreto ha pasado de ser una plaza de España con cuatro calles y una iglesia, a ser un gigante que la sitúa en la quinta ciudad más grande del país, con sus ventajas e inconvenientes. Sus ventajas son los accesos, como los cinturones que hicieron hace ya unos 15 años (con una tala indiscriminada de árboles en los "Pinares de Venecia", he de añadir) y sus inconvenientes, a más tamaño, más zombis. Por suerte, para llegar a las instalaciones de la Expo desde la carretera de Huesca, se accede por calles muy anchas y sin tener que recorrer grandes distancias (en coche claro).
Cuando estaba apunto de llegar a Zaragoza, un escalofrío recorrió mi cuerpo, pensaba; - Joder, me fui de aquí por algo, ¿por qué vuelvo?... por no hablar de ese puto zombi de fase 2 que me persiguió por dentro del garaje y con el que aún tengo pesadillas - Tan concentrado estaba en mis pensamientos que no me di cuenta de que apenas eran las 19.00 h y ya estaba llegando a Zaragoza, a lo lejos se veía la Basílica del Pilar (nuestro orgullo maño) envuelta en una tétrica neblizna, seguramente producida por la evaporación del río Ebro debido a las altísimas temperaturas que registra Zaragoza en agosto. En fin, el panorama era desolador, no sé por qué, pensé en ir a ponerle velas a la virgen para que me protegiese, yo no creo que en estas cosas, pero llegados a este punto... además, seguramente la pobre *Pilarica estaría custodiada por un sacerdote zombi deseoso de darme la comunión a su manera.

Cuando atravesando la carretera llegué al barrio Actur, detuve el coche para analizar un poco la situación. Miré en todas las direcciones y no vi nada, pero decidí ir con cautela, si me apareciese una de esas cosas y perdiera mi coche, me sería imposible escapar en esas gigantes y desoladas calles, en las que es casi imposible darle esquinazo a un voraz depredador. El problema añadido era que el Actur es un barrio muy grande y por tanto con muchos zombis en potencia. Tenía dos posibles caminos para llegar al punto seguro, por la avenida Ranillas en la rivera del Ebro o por la avenida María Zambrano, con la calle Ruiz Picaso pasando por los centros comerciales Gran Casa y Carrefour. Aún no sé cómo coño me salió el lado friki y decidí pasar cerca de los centros comerciales, me imagino que algo en mi interior quería ver si era como en la peli "El amanecer de los muertos" o como en el videojuego "Dead Rising", porque de los dos caminos, el más correcto era el de la rivera, pero en fin, tenía que verlo, tenía que ver un puto centro comercial plagado de zombis.

A veces creo que no pienso las cosas... cuando estaba con el coche encarado hacia el centro comercial Gran Casa, me pareció oír a lo lejos un murmullo, pero pese a todo, acallé a mi adormecido instinto de supervivencia y seguí mi camino. Lo que a continuación vi me hizo caer de nuevo en la realidad. Cientos, ¡qué coño! miles de zombis entraban y salían por las puertas (rotas) del centro comercial Gran Casa (lo de "Gran" sin duda era por algo), ¡joder! puto consumismo, los zombis guardaban recuerdos de su actividad consumista y se agolpaban a miles en el centro comercial. Según observaba embobado el dantesco panorama, como si la cosa no fuera conmigo, iba dejando Gran Casa a la izquierda, hasta que un fuerte ladrido de Gara me quitó el embobamiento y me hizo dar un fuerte frenazo. En mis putas narices estaba plantado un zombi, lamentablemente no me dio tiempo a frenar, haciendo que el coche lo lanzase varios metros por delante nuestro y que la pobre Gara se estampase contra el incipiente airbag que cegaba mi horrible situación. 

Esos miles de zombis consumistas se daban la alerta los unos a los otros y se dirigían a mi encuentro... ¡Algunos venían corriendo! Ni en la peor de mis pesadillas podría haber imaginado nada igual. Los debía tener a unos 300 metros. El León ya no arrancaba, mi fiel compañero de viaje jadeaba como un anciano al girar la llave. 200 metros y el zombi que había atropellado se estaba reincorporando. Gara estaba atontada por el golpe. Por vez primera, supe lo que era el verdadero terror, por mí mente pasaban esas escenas de películas protagonizadas por Bruce Willis, Swarzeneger o Mel Gibson, en las que sabían en todo momento cómo actuar en las peores situaciones sin mostrar pánico en su rostro... ¡Y una mierda estarían así en una situación como ésta! El pánico te bloquea e incluso te hace huír dejando atrás a tus seres queridos, el instinto de supervivencia es a veces muy cobarde, pero eso es ser humano. Mi instinto como decía antes, debía estar dormido porque mi cuerpo estaba bloqueado por el terror. 100 metros, ¡Dios mío! No sabía qué hacer... 

De pensarlo se me ponen los pelos de punta, es tarde y necesito descansar, en cuanto pueda sigo contando mi dantesca historia.

*Una forma cariñosa de llamar a la virgen del Pilar en Zaragoza.

sábado, 6 de agosto de 2011

Capítulo 40 - La gran evasión (Miguel)

Día 146 (tarde): Lo reconozco, esto lo vi en un episodio de "The walking dead". A eso de las 6 de la mañana, la situación empezaba a ser insostenible. Uno de ellos golpeaba la puerta con gran severidad, por momentos pensé que la echaría abajo, hasta que de repente los golpes cedieron. Una fuerte tormenta había estallado y el sonido había peturbado a los zombis. Me asomé a través de las rejillas y vi como ellos miraban hacia la salida atónitos, tan absorto estaba en mis pensamientos visualizando que tal vez ese era el momento de escapar, que no me di cuenta que me había apoyado en el mango de la puerta, cuando de repente uno de ellos, el que seguramente no paraba de aporrear la puerta, me vió, con sus ojos inyectados en sangre a través de las rejillas y se abalanzó hacia la puerta, haciendo que ésta cediese. Todo sucedió muy rápido, Gara se avalanzó hacia él y empezó a tirar de su pantalón, lo que me dio tiempo a alcanzar un destornillador que había sobre la mesa. El zombi, no podía librarse de ella, otra vez la suerte estaba de mi parte, éste era demasiado torpe. Con el destornillador me avalancé sobre él y le atravesé el ojo, hasta que creo, llegué al cerebro y éste cayó muerto. Cerré la puerta y en fin...

Lo que a continuación sucedió es el resultado de agudizar el ingenio con la supervivencia y el haber visto muchas pelis de zombis, en cocreto la serie de "The walking dead". Como no sabía cómo salir vivo de esa situación, decidí despellejar al zombi, cubrí a Gara y a mí con sus restos (tendríais que ver la cara que me ponía la pobre) y siempre teniendo cuidado de no poner restos sobre una herida abierta y salir y rezar porque el olor a muerto nos confundiese con el resto. El plan funcionó a la perfección hasta que alcanzamos la salida. Teníamos menos de un minuto para llegar al coche antes de que la tormenta nos limpiase el hedor a muerto y los zombis nos detectasen.

Con mucho cuidado fui pasando al lado de ellos, algunos me miraban y olisqueaban, por suerte Gara, que iba pegada a mí, no les llamaba la atención, pero fue alcanzar la puerta y caer las primeras gotas sobre nosotros, y ver como un zombi de fase 2 que nos seguía con la vista desde hacía rato, se percató del engañó y corrió como un loco hacia nosotros. Pegó un grito tremendo que alertó al resto. Nos despojamos de los restos de muerto y corrimos como alma que lleva el diablo hacia el coche. Si mi pobre León no llega a arrancar a la primera creo que ahora mismo no lo estaría contando.

En fin, ahora estoy en una gasolinera repostando y cogiendo víveres. Por suerte estas carreteras secundarias nunca han sido muy frecuentadas y no me he encontrado con ninguna sorpresa. No sé dónde dirigirme.

Espero noticias de alguien.

Capítulo 39 - Acorralado (Miguel)

Día 146 (madrugada): De no ser por Gara ya habría muerto, aún no sé cómo no los he visto venir. Estaba recogiendo mis cosas en un pequeño almacén improvisado como cuarto, cuando Gara se ha puesto a gruñir, pero yo estaba escuchando música con mi Mp3 y no le prestaba atención. En una de esas me ha empezado a dar con la pata y a ladrar, me he quitado los auricuales y ha continuado ladrando a la par que gruñía y lloraba. No he necesitado más señales para darme por aludido del peligro. El problema es que este almacén, que es en realidad un pequeño compartimento de la nave, está situado justo al final de la misma y no tiene ninguna ventana de salida, es más, con la puerta cerrada sólo puedo ver a través de unas pequeñas rejas lo que sucede allí fuera.

He tratado de salir pero cuando estaba apunto de hacerlo he observado como docenas de ellos entraban, algunos corriendo... madre mía la que se ha liado, tengo a zombis de fase 2 correteando por la vieja fábrica. Uno de ellos me ha visto mientras trataba de agacharme y esconderme y como no, ha alertado a los otros. Ahora estoy encerrado en este viejo almacén, con Gara y por suerte, con todas las reservas de comida y armas, bueno armas, por llamarlas de algún modo. No tengo ni una triste pistola, que por otro lado, de poco me serviría entre tanto zombi.

Los zombis golpean de manera violenta la puerta, la arañan y gritan, es epeluznante. Posiblemente este sea mi fin... no sé qué hacer, si sacrificar a Gara y suicidarme o simplemente suicidarme y dejar a Gara que se busque la vida cuando salga de aquí, no lo sé. No sé qué es lo más humano...

Me viene a la mente esa frase que reza; "No te tomes tan en serio la vida, al fin y al cabo, no saldrás vivo de ella". Joder, siempre me la tomé como algo simbólico, no literal. En fin, me tiemblan las manos y apenas atino con las teclas, si vuelvo a escribir otro día, será una buena señal, de no ser así, uff, nunca he pensado en hacer una carta de despedida, sólo decir que echo de menos a mis seres queridos, que sigo opinando que el mundo es una mierda (más aún) y que nunca me ha aportado nada, al igual que yo tampoco a él, por lo que mi muerte no será una gran pérdida, pero mi pequeña compañera no se merece este final... si se me ocurriera una manera de salir de aquí...

Ya veremos, nos vemos (aquí o en la otra vida).

viernes, 29 de julio de 2011

Capítulo 38 - Rutinas zombis (Miguel)

Día 138 (noche): Hay una cosa que me inquieta de mi recién torturado amigo, si él es al único que me he encontrado y por su traje, se deduce que era el guardia de seguridad, he de suponer que los zombis guardan algún tipo de memoria o comportamiento adquirido de su pasado y que desde donde se zombificó, se ha venido andando hasta aquí para continuar su rutina... ¡Eso es devoción por el trabajo! En fin, supongo que era el trabajador perfecto... un zombi.

En breves tendré que partir, quién me dice que de repente un día no me vengan todos los antiguos trabajadores de la fábrica convertidos en zombis.

Es curioso, cuando estalló la crisis en España, yo a veces me planteaba si la cosa se me torcía a nivel laboral, el tener que cambiar de ciudad o de país, pero al final siempre encontraba más contras que pros para aguantar en Zaragoza, ahora cambio de hogar como quien se cambia de ropa. Lo que hace la supervivencia.

Sé que soy repetitivo, pero si alguien me lee, me ayudaría mucho recibir señales de vida...

jueves, 28 de julio de 2011

Capítulo 37 - Mi primera cirugía (Miguel)

Día 137 (madrugada): Ya estamos en pleno verano, recuerdo los viajes con mis amigos a la playa, con mi chica y con la familia, casi siempre a la costa catalana, pero también nos dimos algún caprichillo como ir a las islas canarias y a la baleares, pero como bien citan en la peli "Blade Runner"; "Todos esos momentos, se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora, de morir". Triste frase de un replicante que mostraba ser más humano que esta bazofia encolerizada que nos rodea y de los que apenas quedan rasgos de humanidad.

Quién me iba a decir que acabaría durmiendo en una fábrica abandonada tantos días, en compañía de un zombi y de mi fiel compañera, mi perra Gara. He observado que los zombis, al menos los de primer nivel, pasan bastante de los perros, eso me hace descansar más tranquilo, no me gustaría ver a Gara convertida en un perro zombi como los de Resident Evil:


Por suerte Gara, tiene un aspecto más apacible (me encantan esos ojos agudos que tiene jeje):


La fábrica y alrededores no es que sea el sitio más bonito para vivir, pero sin duda es un buen refugio, amplio, con escondrijos, sin malas compañías... bueno, salvo la de una. Éste estaba rondando por los alrededores, posiblemente en su anterior vida era el guarda de seguridad, pero me temo que si la epidemia no hubiese acabado con su empleo, lo habría hecho la crisis. Como iba diciendo, cuando llegué noté a Gara muy nerviosa, gruñía hacia una dirección, así que con una barra de hierro como arma y sigilo como precaución, me hizo encontrarme de espaldas a uno de ellos (por suerte, de fase 1). Le ataqué con la barra que portaba sobre la cabeza con todas mis fuerzas, pero cuando pensé que había acabado con él percibí ¿vida? en su interior, y como si de un secuestrador me trastase, lo até a una silla. Lo que a continuación hice creo que fue descargar mi ira y frustración contenida. ¿Sabéis una cosa? (por si alguien me lee), la línea que hay entre la cordura y la locura, la humanidad y la deshumanidad, etc. es más fina de lo que muchos se piensan y se puede atravesar con mucha facilidad, y luego volver sin consecuencias (o eso creo) a la cordura de siempre.

Al principio dejé que mi lado primitivo viniera a mí, le golpeé con la bara de hierro contra el pecho y piernas hasta que me cansé, ese hijo de puta, seguía mirándome como si nada, siempre la misma expresión: -"En cuanto me suelte acabaré contigo." - Como su mirada me aterrorizaba decidí sacarle los ojos con un desatornillador que tenía en el coche. Jamás pensé en lo fácil que es arrancar unos ojos de las cuencas, es como cuando haces palanca a un objeto que apenas ofrece resistencia. Supongo que el hecho de tener los ojos completamente secos ayudó bastante. Ahora sí la bestia gritaba, eso quiere decir que al menos también sienten, no son sólo máquinas de matar sin más, en el fondo de ellos aún queda algo humano. Decidí para corroborar mis palabras, provocar algo más de dolor.

Con unas tijeras oxidadas que había tiradas en una de las mesas de la fábrica, le corté una por una las falanges. Esta vez no noté queja alguna, diría que sus ojos no reflejaban nada, pero los tenía aplastados bajo mis pies. Eso me hizo subir un escalofrío, si las amputaciones, roturas de articulaciones, etc. no provocan sensación alguna en ellos, a diferencia de los ojos que están situados obviamente en la parte superior del cuerpo y sólo machacarles el cerebro acaba con ellos, quiere decir que toda parte superior de ellos es vulnerable, pero en cambio de pecho para abajo, son inmortales.

Sabéis, cuando alguien no te mira a los ojos (principalmente porque no los tiene), todo esto resulta más fácil. Quise hacer una nueva prueba. Con un cúter (a modo de visturí) le fui desprendiendo la piel del craneo, ahora el hijo de puta sí se quejaba (era una gran noticia), y con una sierra, le abri el craneo hasta llegar el cerebro. Cuando lo tenía al descubierto, casi le vomito dentro. Yo no he visto muchos cerebros, pero éste está claro que no era igual al resto, era casi todo negro, poco a poco, le iba arrancando trozos y éste no hacía el mínimo ademán, hasta que por fin, toqué la única parte de masa encefálica que tenía un color normal. Al presionar con el destornillador sobre su parte no enferma, gritó como un puto demonio y se empezó a mover como intentando liberarse, como pude empecé a punzar por toda la parte sana, hasta que sus combulsiones y gritos cedieron y definitivamente murió. Queda comprobado algo que ya sabía, su punto mortal es el cerebro, y su punto flaco es toda la parte superior, si se le arrancan los ojos a un zombi, aparte de dejarlo dolorido, lo dejará ciego por lo que tendrás un zombi a tu merded, aún así, creo que intuyen tu presencia.

Este pobre desgraciado, me ha servido para entrenar, aquí os paso una fotito:


En fin, creo que me quedaré aquí unos cuantos días más, hay una despensa con provisiones, he encontrado señal de internet y en fin, aún no he contactado con nadie vivo. 

Creo conocer el significado de la vida, si os fijáis, desde pequeños se nos vende la moto de que si estudiamos tendremos un buen trabajo, si somos buenas personas iremos al cielo, si somos... si somos gilipollas, los mejores trabajos raramente están al alcance de los mejor preparados, están al alcande de los amigos de, los chupapollas, los trepas, etc

La gente se intenta esforzar, insisto matizar, se intenta esforzar, en ser buenos para ir a un posible cielo. Creo que este punto es importante, si la naturaleza humana fuera buena, nadie se tendría que esforzar una mierda, el hecho de creer en un cielo, es porque el ser humano aparte de malo es cobarde, no admite la muerte. Yo personalmente creo que sí hay vida tras la muerte porque no le veo sentido a este mundo. Gente que muere de niños e incluso en el útero materno, diferencias sociales, maltratos, etc. por eso creo que tiene que haber algo más, una segunda oportunidad. En todo caso, nos pasamos la vida pensando en el mañana y llegas a la vejez amargado, descubriendo lo imbécil que has sido por creer en las patrañas que se han inventado los que siempre han estado gobernando. Yo creo que los zombis es la naturaleza humana en estado puro, un depredador despiadado. En fin, el significado de la vida es aguantar la misma como un gilipollas jugando al juego de los que realmente gobiernan el mundo y sí disfrutan de esta existencia, para que cuando llegues a cierta edad y descubras el tongo, estés tan sumamente asqueado y cansado, que no te importe morir, es más, que desees morir. Así que en resumidas cuentas, el significado de la vida es vivir en una mentira el máximo tiempo posible.

Creo que la soledad me está empezando a afectar de manera muy seria, si no fuera por Gara creo que estaría desquiciado... más aún.

lunes, 11 de julio de 2011

Capítulo 36 - Cuatro meses (Miguel)

Día 120 (madrugada): Han pasado cuatro meses... cuatro meses en los que no me he encontrado humano alguno, cuatro meses en los que mi locura me ha hecho indagar en los archivos del gobierno, descubriendo información con la que ninguna persona normal debería cargar... cuatro meses en los que no he podido sentir el amor y el calor de mi pareja, cuatro meses en los que he perdido parte de mi humanidad. 

Mientras escribo esto, tengo a uno de ellos delante de mí, mirándome con una furia que hasta los dioses temblarían. Gara lo mira y gruñe, y a su vez me mira a mí y con sus oscuros ojos me pregunta el por qué... no lo sé, no tengo claro el por qué he secuestrado un zombi, lo he amordazado y atado... Creo que los quiero entender, intento buscar algo de raciocinio en esa mirada feroz y perdida, pero es como intentar buscarle la razón al instinto asesino de un tiburón blanco. Yo no soy cirujano, ni siquiera médico, pero a éste le voy a abrir el cerebro y empezaré a toquiñear dentro de sus sesos hasta obtener una respuesta. 

Por cierto, estoy en una fábrica abandonada de la carretera de Huesca. Necesito saber de alguien, Alberto, Dagger, escribid pronto o me volveré loco.

lunes, 13 de junio de 2011

Capítulo 35 - Dagger (Miguel)

Día 90 (madrugada): Hola Alberto, estoy un poco decepcionado porque me desvié de la ruta para encontrarme contigo y no sé nada de ti desde hace dos semanas, afortunadamente, la casa en Montecanal ha resultado ser un refugio estupendo y he podido avanzar en mis investigaciones. Si no me respondes pronto, partiré de nuevo para buscar a mi novia pues cada día que pasa la echo más en falta y estoy muy preocupado por ella, además, tengo que buscar al resto de mis seres queridos, pero antes de irme tengo que darte un gran noticia, un superviviente ha encontrado nuestro blog y nos ha escrito lo siguiente (estoy muy emocionado):

Dagger: Hola, he encontrado este blog de casualidad. Llevo algún tiempo leyéndoos a los dos, pero no os ubicaba mucho, hasta que leí que uno de vosotros estaba por Madrid, más concretamente en el pueblo donde vivo, Las Rozas. Pero lo leí tarde, cuando ya había vuelto a Zaragoza.

Siento mucho haberme enterado tarde, me habría gustado haberme marchado de aquí, llevo semanas racionando las pocas latas que tengo en casa e intentando no gastar la bombona de gas de la cocina.
Al parecer de esas cosas... o esos seres, lo que sean, no hay muchos por aquí. He visto algunos pasar bajo mi ventana y les cuesta un poco subir las cuestas pronunciadas, son como algo torpes de momento (he visto que vosotros habláis de que hay varios tipos de  "zombis"") lo cual agradezco.

Me he pegado bastante rato con la oreja pegada a la pared, intentando oír algún ruido en el pasillo de mi edificio y no he conseguido oír nada de momento salvo alguna puerta que se entorna por las corrientes de aire. He pensado en salir al pasillo con ciudado, a ver si encuentro en algún piso abierto algo de interés, comida, agua y quiza algunas herramientas o materiales, porque me gustaría o bien reforzar la puerta o directamente taparla, ¿pero y si resulta que hay alguna de esas cosas por el patio del edificio? No tengo armas en casa aparte de utensilios domésticos, y lo que tengo por lo visto no sirve de manera muy eficaz contra esos bichos.
Por lo que os he leido, vivis en pisos altos, pero lo mío es un primer piso tirando a un bajo, es decir mis ventanas están a una altura considerable como para no poder alcanzarlas desde la calle pero la puerta de entrada de la casa está solo a unos pocos escalones de altura... Vale, es una puerta blindada, pero por lo que decís son muy perseverantes y no quiero tener a ninguna de esas cosas pegándome día y noche en la puerta de casa.

No se qué hacer, no consigo contactar con mis amigos de aquí, ni con mi novio, ni mi familia, ni nadie. De momento sois la única gente que parece seguir viva y estáis a más de 300km de aquí. Quizá debería armarme como pueda y explorar los alrededores, había una tienda de chinos muy cerca de aquí, donde vendían comida y eso, imagino que no lo habrán saqueado... Dadme alguna idea por favor...

Dagger, me empatizo contigo pues sé lo duro que es no encontrar a nuestros seres queridos, al menos no estamos solos, aunque como bien dices, nosotros en Zaragoza y tú en Madrid. Respecto a darte consejos, aunque yo no soy soldado y creo que Alberto te podría instruir mejor que yo, lo que sí soy es superviviente, por lo que te recomiendo, aunque suene obvio, es que sigas tu instinto. La supervivencia es el instinto más poderoso de los seres vivos.

Es importante estar en una zona segura y desde luego tener provisiones, creo que deberías armarte con lo que tengas y salir a los pasillos por miedo que sientas, si tu edificio resulta ser seguro y en los demás pisos encuentras comida, podrás sobrevivir, pues de momento es lo único que podemos hacer. Como contaba Alberto, y he podido averiguar, los zombis cuando cambian de fase se hacen tremendamente peligrosos por lo que hasta que no sepamos cómo combatirlos definitivamente, debemos sobrevivir. Por lo que cuentas en tu zona aún son de fase 1, no tengo claro si todos mutan o no, pero al menos de momento no tienes un peligro inminente, por lo que ármate de valor y prueba suerte por tu edificio. Si te encuentras con un zombi de fase 1 no le tengas miedo,  y si puedes huye. Si encuentras a otro de otra fase... no te lo pienses y huye. Creo que hasta que la situación no se te ponga más fea, no deberías de salir del edificio e ir al chino, asegúrate provisiones para seguir sobreviviendo. Un consejo, investiga de día por si te encuentras algo que no deberías en tu edificio, intuyo que ellos tienen desarrollado un instinto para la oscuridad, y si debes huír del edificio necesitarás ver con claridad, porque como te muerdan... muchos de nuestros utensilios de casa pueden ser armas perfectas, en todo caso ten mucho cuidado y por favor, escribe en cuanto puedas.

martes, 31 de mayo de 2011

Capítulo 34 - Un nuevo refugio (Miguel)

Día 77 (noche): Hola Alberto, estaba preocupado por tu tardanza en contestar. Yo ahora estoy por Zaragoza nuevamente a la espera de que me digas un punto de reunión. No te digo cómo lo he logrado por no extenderme, pero he conseguido colarme en una casa del barrio de *Montecanal. Menuda casa por cierto, está en una urbanización cercada. Tiene de todo, comida, electricidad, agua, un buen jardín para Gara... es perfecta, pero aunque no se ven muchos zombis, poco a poco van apareciendo más por lo que no podré aguantar mucho aquí o se convertirá en una prisión.

Me pone los pelos de punta pensar en cómo van a evolucionar estos seres. En las películas de zombis que veía, eso no pasaba, joder... casi me quedo con los zombis del cine. Si es así como evolucionan, que espero estés equivocado, no tendremos apenas sitios donde escondernos. De todas maneras, si desarrollan ese instinto y se hacen tan fuertes en los cambios de fase, espero que vivan muy poco, vamos, que estén lejos de la inmorftalidad, sino la raza humana se extinguirá para siempre. Por cierto, yo me he seguido encontrando con zombis de fase 1, por lo que creo que no todos evolucionan y que el virus muta de diferente manera en cada persona.

Dime pronto dónde he de acudir y cuídate.

*Barrio adinerado de Zaragoza.

domingo, 29 de mayo de 2011

Capítulo 33 - Como lobos (Alberto)

Día 76: Hola Miguel, lo siento pero me fue imposible conectarme y además me he tenido que mover de mi posición... lo que te quería decir. Los zombis con el paso del tiempo actúan como los lobos en manadas. Se hacen mucho más inteligentes e instintivos y aunque de momento no es así, más adelante podrán comunicarse entre ellos con una comunicación más fluida. Ahora lo hacen con gruñidos, pero ojo, no te equivoques, su instinto depredador hoy por hoy está cinco veces más desarrollado que el de cualquiera de nosotros. Quiero decir, que dentro de un mes o dos como mucho, cuando ya puedan comunicarse mejor, su forma de inteligencia instintiva será de hasta diez veces la nuestra, desarrollando un talento cruel e innato para la caza del hombre, y de alguna manera, sabiendo organizarse para apresarnos. Sin duda van a ser un terrible depredador.

Cada vez será más difícil poder acabar con ellos y estoy seguro que lo que te sucedió a ti hace unas semanas, el ataque que tuviste y del que pudiste salir adelante, estaba preparado por ellos. No sé si en otra ocasión tendrás la misma suerte. Así que si te vuelve a pasar... corre todo lo que puedas.

Ahora tengo que investigar y mañana volveré a la fábrica (ahora está lloviendo y de qué forma) para, si a parte de todo lo comentado ya, puedo enterarme de algo más. Si no me equivoco, a la vez que evolucionan, su capacidad de vida es inferior, pero no sé si mucho. Sería bueno que murieran pronto. Lo que sí te puedo decir es que no son inmortales, aunque por lo visto consumir tejido vivo les puede prolongar su vida tanto tiempo como tengan alimento, de ahí que desarrollen ese brutal instinto.

También el leer estos documentos ponía algo de la cuarta fase. No quiero ni pensar en que si se refiere a ellos, en qué se pueden convertir. En cuanto sepa algo más te lo haré saber. ¡¡¡Ten cuidado!!!

jueves, 26 de mayo de 2011

Capítulo 32 - El dueño de Gara (Miguel)

Día 73 (tarde): Hola de nuevo amigo, como siempre, un placer leerte. Centrándome un poco en el tema que nos atañe, te diré que sí, me puedo desviar por Zaragoza, tendré que echar un poco para atrás, pero si es tan importante, creo que es mi obligación ir, además, aunque me muero de ganas por encontrarme con mi novia, como te dije, va a ser buscar una aguja en un pajar y la certeza que tengo de que siga con vida, no deja de ser la propia esperanza en sí. Dime hacia dónde debo acudir, e intentaré ir.

Te preguntarás cómo si he abandonado el hostal, sigo pudiendo escribir, pues gracias a mi nueva compañera, Gara. Antes de irme, estaba haciendo una última inspección para encontrar alimentos y útiles cuando, estando en la cocina, escuché a Gara ladrar y me dirigí corriendo hacia dónde estaba ella. En una de las habitaciones que no había inspeccionado, entre otras cosas porque estaba cerrada y no tenía ganas de encontrarme con alguna sorpresa, Gara rascaba la puerta como loca y por inercia, decidí echarla abajo. Te digo una cosa, las puertas en las películas deben de ser de cartulina, porque no veas lo complicado que fue, a patadas, echarla abajo... pero lo logré. 

Al abrir la puerta, un olor nauseabundo me azotó con fuerza, dentro tirado en el suelo, había un cadáver en estado de putrefacción, Gara al entrar, se acercó a él y se puso a llorar. Supongo que era su antiguo dueño. Tenía pinta  de haberse suicidado y consigo, por lo visto, no quiso llevarse a la perrita. Creo que ella intuyó que nos íbamos y quiso darle su último adiós. Junto a él había un portátil de los tipo netbook y una tablet, una tarjeta 3G por USB y un cargador para coche. Me fue imposible encender el netbook pues presentaba la pantalla rota, pero por si acaso, me lo he llevado y cuando tenga tiempo inspeccionaré el disco duro. La tablet va a la perfección. La cuestión es que ahora, siempre que vaya en el coche podré cargar el portátil, y con ésta, ya tengo dos tarjetas 3G de distinta compañía, lo que me hace tener más zonas de cobertura, así que, sumado a las propias redes locales de donde vaya, tanto de cable como inalámbricas, voy a tener muchas posibilidades de estar conectado.

En fin Alberto, espero noticias tuyas pronto.

Capítulo 31 - El gato y yo (Alberto)

Día 73 (madrugada): Hola Miguel y a quien pueda leerme. Yo también me alegro de que estés bien. En primer lugar, cuida a la perra. Tienes suerte de tener a alguien a tu lado, te hará mucha compañía y así no te volverás tan loco como otros. En segundo lugar, me parece bien que vayas tu a buscar a tu novia si estás cerca. Ojalá la encuentres y estéis bien.

Por donde estás, creo que podrías desviarte un poco y pasar por Zaragoza que es donde yo me encuentro ahora mismo (sí, me he vuelto a desplazar). Necesito ayuda para salir de aquí. Lo primero de todo decirte que no sé cuánta gente más habrá con vida, pero deberíamos de avisar a todo el mundo que de algún modo pueda tener contacto con nosotros. Se está poniendo muy fea la situación y debemos de estar preparados para, lo que yo llamaría  "El día 0", pues se acerca a gran velocidad.

Te comento Miguel, y ojalá alguien más pueda leer esto, y tú o yo nos encontremos con alguien más, vivo, porque es muy importante que me prestes atención a lo siguiente. Esto te dará alguna respuesta sobre lo que te ocurrió el otro día con el ataque de esos dos zombis de fase 2.

Como ya sabes, trabajaba en el ejército y una vez me tocó hacer una gran tontería, o eso pensaba. Tenía que llevar a Bruselas una documentación altamente peligrosa. Pues bien, de camino allí (hará 6 meses) nos atacaron. Gente a punta de pistolas nos obligaron a darles los maletines donde se encontraba dicha información. Nosotros en ese momento no pudimos hacer nada y se los llevaron. Cuando avisamos a nuestro General, nos obligaron en código rojo a perseguir a los hombres que nos habían robado, ya que no solo la nación, sino el mundo entero, podría sufrir dichas consecuencias. No sólo bastaba con hacer ese trabajo, una vez encontrados tendríamos que saber si habían abierto dicha información y de ser así, si la habían compartido con alguien. Una vez supiéramos eso, deberíamos matar a todas las personas que pudieran y repito pudieran (aunque no estuviéramos seguros) saber algo de lo que ponía en esos documentos, dando igual si fueran hombres, mujeres o niños. 

Por supuesto esta clase de noticias no se podían saber y así fue, nadie supo lo que había pasado. Bien, no voy a entrar en detalles, pero logramos recuperar dichos maletines intactos y sin abrir (menos mal) pero no te voy a contar lo que tuvimos que hacer, esa masacre no la olvidaré en la vida...

Uno de los maletines, concretamente el F-04 estaba un poco abierto. Ya sabes que la curiosidad mató al gato... Pues después de lo que tuvimos que hacer y cuando nuestro Sargento descansaba, mi compañero Eduardo y yo, o como le llamábamos, "el gato", decidimos sacar algún documento para saber qué contenía. Que se sepa ahora, no hará que nadie me mate... Lo pasamos tan mal que teníamos que saber el motivo por el cual habíamos tenido que asesinar a sangre fría (ya que ellos se entregaban) a tanta gente. 

Bueno, pues bien. Nos quedamos sorprendidos pero a la vez no entendíamos lo que ponía. Era como que estaban preparando un ataque con personas no humanas (lo que ahora sabemos que son zombis) pero no ponía nada de cómo la gente se convertía en esos seres. Por eso quería entrar en las instalaciones, porque necesitaba saber más. Después de leer los pocos documentos, los cuales no eran muy precisos, y sabiendo nuestros altos mandos que nosotros dos éramos los que custodiábamos el maletín, nos persiguieron, querían matarnos. Sin explicaciones y sin saber si habíamos leído algo o no. A la semana "el gato" fue encontrado muerto. Alguien lo torturó y lo mató. Después yo seguí escondido y pasó todo esto...

Como te he dicho, te necesito, tengo que darte una cosa, porque estos días he vuelto a las instalaciones y, no sin peligro... pero he podido (de hecho tengo los documentos conmigo) encontrar uno de los maletines, concretamente el F-03. Si puedes venir dímelo y si yo no puedo estar cuando tú pases, podria acercarme mañana y dejarte los documentos preparados para que cuando llegues al sitio indicado puedas recogerlo y leerlo con tus propios ojos. Igual debería decirlo por aquí por si alguien más nos lee. Si no puedes venir te diré lo que les sucede a esos muertos vivientes cuando avanzan los días y, prepárate si te creías que eran peligrosos, porque esto acaba de empezar. Respóndeme rápido.

martes, 24 de mayo de 2011

Capítulo 30 - Gara (Miguel)

Día 71 (tarde): Vaya susto me di anoche. Después de escribir, cuando me dirigía a acabar de inspeccionar el hostal, descubrí el bar y no pude evitar la tentación de hacer como si no pasase nada. Hacía mucho tiempo que no me daba el gustazo de tomarme un Gin tonic, normalmente no suelo beber, reconozco que soy goloso y la comida y bebida me tiene que entrar por el paladar y afortunadamente, en el caso del alcohol, no me entra, pero en alguna ocasión especial me ha gustado tomarme un buen Gin tonic, y creo que ésta, sin ser especial, sí se merece el darme un buen lingotazo y olvidar. La cosa es que después de tomarme uno me preparé otro, y después de ese otro cayó el siguiente y claro, yo no tengo hábito así que no fui consciente de que desde el interior del hostal se dirigía algo hacia mí.

Cuando me quise dar cuenta ya fue tarde, algo frío y húmedo me alcanzó la pierna, no noté dolor alguno, más bien un cosquilleo. Dicen que cuando recibes un golpe muy fuerte, en este caso un mordisco, no sientes nada... He de reconocer que con el susto, el efecto del alcohol se me pasó de golpe pues fui consciente de que se había acabado todo, pero aún así, decidí hacer frente a mi enemigo. 

Me giré como pude, temblando como un flan, notaba como un líquido frío recorría mi pierna descubierta por unos pantalones cortos obligados por el calor que hacía. Al darme la vuelta no vi nada hasta que bajé la vista y me di la mejor sorpresa que he tenido desde que empezó todo esto, ¡qué coño! Creo ha sido la mejor sorpresa de mi vida. 

Cuando bajé la vista, una perrita mediana y negra de raza Schnauzer estaba dándome lametones y meneando el rabo. Creo que para los dos ha sido la mejor sorpresa de nuestra vida. No pude contener las lágrimas de emoción y ella a su manera, tampoco supo contener la alegría. Pobrecita, qué mal lo habrá pasado al verse sola. He decidio llamarla Gara (de Garajonai), en honor a una perrita que tuve que era muy parecida a ella. Ahora mismo es mi mejor amiga. Estando con ella me siento acompañado y tranquilo, esta raza tiene mucha predisposición a la guardia y sé que cualquier cosa rara la escuchará y me avisará.

Esta noche pasada inspecioné todo el hostal con Gara sin encontrar nada, me metí en una de las habitaciones y descansé de tirón mientras Gara dormía a mis pies. Por la mañana he estado trazando la ruta para llegar al valle, creo que tengo más o menos decidido el camino, desde donde estoy hay unos 200 km y no tengo que atravesar Zaragoza. Mañana emprenderé el viaje con mi nueva amiga.

lunes, 23 de mayo de 2011

Capítulo 29 - Una salida precipitada (Miguel)

Día 70 (mañana): ¡Cuántos días sin escribir! Alberto, me alegra mucho abrir el blog y ver que estás ahí. Entiendo que no hayas escrito y lo que has hecho estos días, es normal, ¡necesitamos sentirnos personas! Agradezco tu interés en ir a buscar a mi chica, pero es como buscar una aguja en un pajar y creo que debo ser yo quien vaya. Te voy a contar un poco lo que me ha pasado estas dos últimas semanas.

Al final, como dije, he tenido que irme del pueblo. No he escrito antes porque de veras, es imposible cargar de electricidad el portátil. Ayer, cuando estaba recogiendo las cosas para irme, me encontraba dejando las cosas en el maletero cuando de repente escuché un fuerte grito. De nuevo, como hacía muchos días que no me pasaba, un escalofrío recorrió mi cuerpo y me quedé paralizado unos instantes, cuando vi como una de esas cosas me había visto a lo lejos y se dirigía hacia mí corriendo... ¡Habían llegado! 

Bueno, igual era alguien del pueblo transformado. La cuestión es que me lo estaba imaginando pero no me lo quería creer, después de escuchar los mensajes en el contestador y de ver que todo estaba tranquilo por aquí, no quería aceptarlo, necesitaba pensar que eso no me afectaba, pero claro, tampoco habían habitantes ni animales y eso también daba que pensar, igual se estaban transformando... por cierto ¿hay perros o vacas zombi? Casi prefiero no saberlo. La noche de antes de irme, mientras ordenaba mis cosas, me pareció escuchar como un grito, pero supongo que mi instinto de supervivencia anulado por la esperanza de hallar un sitio con paz, no quiso aceptar ese grito como tal y quise pensar que me lo había imaginado. Afortunadamente ya tenía clara la decisión de que me iba a ir, porque la verdad, no sé si ahora mismo estaría vivo. Si uno de ellos ya sabía de mi ubicación, pronto serían más y cuando me quisiera dar cuenta, estaría rodeado.

Como te he dicho, uno de ellos se dirigía corriendo hacia mí, ¡tenía que ser uno de fase 2! Pues no se desplazaba de manera torpe, todo lo contrario, corría y mucho. Acabé de meter las cosas como pude en el maletero, lo cerré de golpe y arranqué mi coche. Lo tenía aparcado en dirección hacia mi depredador, lo cual hizo que no me diese cuenta de lo que se me echaba encima. No había aún pisado el acelerador cuando otro de ellos se chocó violentamente contra mi maletero, miré por el retrovisor asustado, y vi esos ojos blancos y sin vida, mirándome de manera violenta. El miedo se apoderaba de mí por momentos, traté de acelerar pero sólo logré que se me calase el coche. Me temblaban las piernas. El otro zombi, el que tenía delante, iba ganando terreno, si no reaccionaba pronto, en menos de un minuto tendría a los dos agolpando mi coche. Como pude, volví a arrancar mi León, metí la marcha atrás en un impulso instintivo, pues si iba hacia delante me chocaría contra el primero y destrozaría el coche. Completamente a ciegas, di marcha atrás hasta llegar a una bocacalle, giré, aceleré a todo gas, haciendo que el zombi que agolpaba mi luna trasera cayese y conseguí alejarme del otro. Esos demonios me estuvieron persiguiendo hasta que salí del pueblo, por el que, poco a poco, empezaban a asomar más y más zombis. ¿Por qué en ese momento y no antes?

Ahora mismo estoy en un hostal en mitad de la carretera de Castellón estudiando por dónde ir para llegar al valle de Ordesa con el menor riesgo posible. Aparentemente no hay nadie aquí, supongo que cuando se enteraron de la infección huyeron todos. Lo primero que he hecho tras una breve inspección, ha sido conectar el portátil y volver a dar signos de vida, pues necesitaba ver si tú habías escrito también, pero te he de dejar ya pues tengo que asegurar la zona.

Escribe pronto. No te imaginas la alegría que me ha dado volver a leerte. Me parece que tal y como van las cosas, con problemas de electricidad e internet, será más difícil escribir de continuo.

domingo, 15 de mayo de 2011

Capítulo 28 - Noa (Alberto)

Día 62 (madrugada): Hola Miguel, lo primero me alegro mucho de que tu novia esté con vida y de que sepamos que más gente lo esté también. He estado mucho tiempo sin poder decir nada, lo sé. Perdí el portátil y tuve un pequeño accidente (parece que los coches y yo no nos llevamos bien) en fin, he vuelto a mi ciudad. Al saber lo de tu novia, Sofía, he querido buscar a la mía con más ganas, aunque sé que es casi imposible encontrarla, sigo teniendo la esperanza de hacerlo, gracias a que en su casa faltaba ropa y objetos que seguro ella se llevó consigo, guardo la esperanza.

No he matado últimamente a nadie... ¡¡¡Es una novedad!!! Ahora necesito unos días tranquilos y que pase el tiempo. Cuando me recupere volveré a intentar saber qué es lo que está pasando. Por cierto, si he leído o entendido bien, creo que Sofía tiene con ella a una mujer embarazada infectada... No quiero ni pensar qué saldrá de ella si da a luz.

Mis días los he pasado saliendo a por comida, fumando y bebiendo para olvidar... Tengo que reaccionar, lo sé, y a partir de ahora lo haré. ¿Pero sabes la sensación de estar en casa, ponerte un par de películas (ninguna de zombis) y comer palomitas? Necesitaba eso. Olvidar lo que está pasando por un rato, por unas horas me ha venido genial. Ayer vi "El diario de Noa", sin duda una de mis películas favoritas, ¡cómo la disfruté! y, aunque sé que no llegaré a viejo como en la peli, ha sido un placer volver a ver cine.

Me alegro que al final, como pensaba, seamos paisanos, casualmente ahora mismo estoy cerca de *Huesca, si necesitas que vaya a buscar a tu novia cuenta conmigo. Te pido disculpas por pensar mal de ti, como te dije, estaba estresado y necesitaba unos días para olvidar y volverme a sentir persona.

Seguiré escribiendo más días, espero que todo esté bien y tener noticias tuyas pronto. Sobre lo del hombre que quería escribir, la verdad no sé nada ahora mismo. Intentaré saber de él y te comentaré.
Ciao.

*El valle de Ordesa se encuentra en la provincia de Huesca (Aragón).

miércoles, 11 de mayo de 2011

Capítulo 27 - Los últimos mensajes (Miguel)

Continúo...

- ...por lo visto la situación en la Expo es un caos. Se ve que la gente no confía en sí misma y si no se aplica la ley del más fuerte es porque los soldados lo impiden y se imponen. De vez en cuando se escuchan tiros pues cada vez más infectados se van acercando a las inmediaciones. Supongo que el ruido de tanta gente les está llamando la atención. Algunos están completamente en contra de las ejecuciones de infectados, pues piensan que se encontrará una vacuna que hará que todo vuelva a la normalidad. Los padres de María no se posicionan, tienen miedo y quieren que esto acabe ya. Tal y como está la situación, hemos decidido quedarnos unos días más. Por favor Miguel, si me has conseguido escuchar no hagas locuras, yo creo que en casa estarás bien, aunque me encantaría que vinieses... no creo que ir a las instalaciones de la Expo sea prudente. He intentado enviarte un email desde el móvil, pero la conexión 3G falla... bueno, realmente me da buena cobertura pero no puedo navegar con normalidad. Te tengo que dejar amor, me he tenido que alejar del albergue para poder hacer esta llamada.  Allí, como sabes, el teléfono va un poco cuando quiere y me da cosa alejarme tanto. En cuanto pueda te volveré a llamar. -

Día 7 (Sofía - 09.00 h)
- Hola de nuevo amor, me siento ridícula hablando con un contestador, pero en fin, espero que me estés escuchando. Hoy ha pasado algo extraño, al albergue ha venido una mujer embarazada de, yo diría de casi 9 meses, con una mordedura en el cuello, llena de sangre, con el rostro pálido, temblando e implorando ayuda. Nos hemos quedado de piedra. Somos conscientes de la situación y de lo que ocurre cuando somos mordidos por infectados, pero los propietarios se han apiadado al verla embarazada y han decidido alojarla en una habitación y cuidar de ella. La mujer les ha contado que venían de Huesca, ella y su marido, y por la carretera se han encontrado un coche accidentado. El marido ha parado para ver si podía ayudar, pero cuando se ha acercado al herido, éste le ha atacado, ella ha corrido a socorrer a su marido pero ya era tarde y también ha sido atacada. Como ha podido, se ha librado del atacante y ha huído en el coche... pobrecilla. Pese a la lástima que sentimos, estamos todas asustadas esperando el momento en que se convierta en un monstruo, sólo nos sirve de consuelo que al estar embarazada no podrá hacer grandes movimientos, y por cierto, ¿qué será del bebé? Prefiero no pensarlo. Voy a volver y ya te contaré. Necesitaba decirte que el valle de Ordesa ya no es un sitio seguro. -

Día 8 (Sofía - 10.30 h)
- Ha pasado, a las pocas horas de llamarte por última vez, la mujer dejó de respirar y apereció muerta para al cabo de un largo rato, volverse a levantar. No puedo creer lo que ha pasado, es una zombi... lo que ha pasado esta noche... no tengo estómago ahora mismo para contártelo... No sé qué pasa que empieza a fallarme la cobertura del móvil, llevo un buen rato tratando de llamar. Hemos decidido irnos a otro sitio. En cuanto pueda volveré a llamarte, si no es así, espero verte pronto amor. Te quiero. -

Estos son todos los mensajes que había en el contestador. He decidido irme de aquí e ir a buscarla. No sé con qué peligros me encontraré en el camino. Estoy harto de no saber nada más, de los microcortes de luz que me impiden trabajar y de la comida en conserva. Necesito pasar por un supermercado y variar mi menú. Alberto, no sé qué pasa que hace mucho tiempo que no escribes, en cuanto puedas, aunque sea, escribe una frase y dime que sigues vivo y por cierto, ¿qué ha sido de ese otro superviviente que iba a escribir? Aún no hemos recibido ningún correo de nadie que nos pueda contar su historia. Si alguien más nos lee, que nos escriba a diariozombi@gmail.com 

Nos vemos.

viernes, 6 de mayo de 2011

Capítulo 26 - El contestador (Miguel)

Día 52 (madrugada): ¡Por fin puedo seguir escribiendo! Entre los cortes de luz y las caídas de internet... en fin, quiero pensar que por eso tú tampoco has escrito. Lo que te iba contando de no perder la esperanza de encontrar a tu chica, es que hay puntos seguros, campos con refugiados. Joder, nunca he sido muy sociable, pero la verdad es que me alegro de saber que quedan otros seres vivos. Pero bueno, antes de seguir adelantando acontecimientos voy a seguir transcribiendo los mensajes del contestador, creo que son muy interesantes.

Día 3 (01.15 h)
- El tío Fran ha muerto. Tu tía está completamente destrozada, y yo... El psicópata ese de mierda, ha mordido a un médico y a una enfermera que trataban de calmarle, los policías que rondaban por allí han tenido que reducirle de un tiro en la cabeza, esto es una pesadilla. -

Día 3 (03.10 h)
- Tu tío está vivo, sí sí, esto es increíble. Ha despertado pero aún no tiene conciencia, parece que le cuesta hablar. -

Día 3 (04.45 h)
- Esto es una pesadilla, el policía con la herida del cuello, el médico y la enfermera atacados por el psicópata, tras supuestamente morir, también han revivido, pero ni tu tío ni ellos reaccionan como personas normales, están muy agresivos y han atacado a más gente en el hospital. Fran no reconocía a tu tía y de no ser por un policía, ahora ella también... Han tenido que reducirles a tiros, parece que cuando te muerden te contagian una especie de rabia o algo así que te vuelve loco. Las autoridades han decretado la cuarentena en el hospital, pero hay gente que, debido al caos, ha conseguido escapar a las medidas de seguridad, yo misma he podido esconder el móvil pues nos han prohibido la comunicación con el exterior... esto es muy raro. Voy a tratar de descansar un poco y a consolar a tu tía. -

Día 3 (09.00 h)
- Hola de nuevo cariño, he conseguido descansar algo, pero esto es una locura, hay gente yendo y viniendo continuamente de un lado a otro. Han venido unos hombres vestidos como en las pelis de epidemias, con unos trajes amarillos y una máscara puesta. No sé que está pasando, no nos cuentan nada ni nos dan de desayunar. Voy a tratar de hablar con un agente. -

Día 3 (15.00 h)
- A eso de las 2 de la tarde, nos han confinado a todo el hospital en la sala de espera de maternindad. Hace un calor asfixiante con tanta gente. Un tipo trajeado con pinta de político, nos ha dicho que la situación está bajo control pero que no es conveniente andar por la ciudad, que hay un virus de origen desconocido que se está propagando entre la población y tienen que poner la ciudad en cuarentena. Alguien ha preguntado si sólo estaba pasando aquí, pero el tipo trajeado no ha querido contestar, aunque por la cara que ha puesto, me parece que la cosa no está controlada y hay más ciudades infectadas... -

A estas alturas, quiero hacer un pequeño inciso, creo que no merece la pena ocultar nuestra ciudad pues es preciso que la gente sepa dónde están los distintos puntos de control, al menos para que alberguen la esperanza de encontrarse con sus seres queridos. El hospital, del cual omití el nombre, es el Miguel Servet de Zaragoza, y una vez dicho esto, continúo la transcripción.

-  ...Nos han dado la opción de ir a las instalaciones de la Expo donde hay comida de sobra y los militares vigilarán que no entre ningún infectado. Tu tía y yo no sabemos qué hacer, en casa creo que estaríamos bien, hay comida de sobra y no creo que haya infectados allí, pero por otro lado si nos encontramos con alguno... Dios mío, prefiero no pensar. -

Día 3 (19.00 h)
- Al final hemos decidido ir a las instalaciones. Parece mentira que esto fuera la Expo, es una mezcla siniestra de fantasía y cuartel militar. Donde antes estaban las instalaciones de Japón, hay un comedor, en Korea, camas, en la India, un comedor, la torre del agua, es una especie de centro de operaciones, y así todo. La situación parece muy peligrosa y después de lo que le ha pasado a tu tío, tenemos miedo de que nos pase a nosotras. No me queda mucha batería en el móvil y no creo que pueda hablar siempre que quiera. Aquí hay mucha gente preguntando si alguien tenemos móvil para contactar con sus familiares. Algo me dice que el teléfono se va a convertir en un bien muy preciado, y en todo caso, hasta que no encuentre un cargador tengo que racionalizar las llamadas, aún tengo familia con la que contactar y contarles la situación. Por favor cariño, si consigues escucharme, envíame un mensaje aunque sea. Cuídate. Te echo de menos. -

 Día 4 (Sofía - 15.00 h)
- Miguel, cariño, soy Sofía. He hablado con mi madre, sigo en el Pirineo y cuesta encontrar sitios con cobertura. No sabía del caos que está habiendo en Zaragoza, llevo cuatro días tratando de localizarte, te he llamado a casa y al móvil pero aparece continuamente apagado. Se me hace raro no hablar a diario contigo... Tengo la esperanza de que, en medio de este caos, te hayas venido a mi pequeño refugio y que hayas escuchado este mensaje. Como me imagino que recordarás, estoy con mis amigas en el Valle de Ordesa haciendo escalada... -

Inciso: Soy tonto, tanto preocuparme y no me acordaba que se había ido de escalada con sus amigas, en fin...

- ... Aquí la situación es normal, bueno, como siempre, no hay nadie salvo nosotras y los dueños del albergue. María también ha contactado con sus padres y por lo visto han acudido a un punto seguro que hay en la Expo... (sin batería)

jueves, 28 de abril de 2011

Capítulo 25 - Descifrando internet (Miguel)

Día 44 (madrugada): Hola Alberto, siento de verdad lo que ha pasado con la niña, ha tenido que ser muy duro. Si matar a un zombi es algo horrible, no me puedo hacer a la idea de cómo ha de ser acabar con la vida de una pequeña que aún no se ha transformado, de todas maneras, creo que has hecho lo correcto. Yo no sé si habría tenido valor de hacer algo así. 

Entiendo que sospeches de mí, en pocos días te he dado muchos datos. Lo único que te puedo decir, es que antes de que sucediera todo esto, era, digámoslo así, un informático algo fisgón y gracias a eso, he podido localizar la información que puedo seguir ampliándote. Obviamente la búsqueda no fue tan fácil como poner en google "wikileaks zombis". La gente como yo tenemos una serie de herramientas informáticas para que de una simple pista, podamos tirar del hilo. 

Como en esta locura de mundo no sé si mañana estaré vivo o muerto, no me importa explicarte un poco lo que hice. Google, al igual que cualquier otro buscador, no muestra el 100% del contenido que hay en internet, cuando buscas algo, hace un barrido de aproximadamente el 10% del contenido de internet, y no porque google no sea una herramienta potente, sino porque si alguien no quiere que lo encuentres, te aseguro que no aparece en el buscador, si fuera tan sencillo, no existiría (o existió) un departamento informático en las fuerzas de seguridad del estado.

Internet es como un gran océano del que se desconoce la mayoría de su contenido, pero yo puedo encontrar pistas y a partir de ahí, sé encontrar la información. Casi siempre, la información viene encriptada (o cifrada, como dirían los puristas) con sistemas muy potentes como el PGP, y a veces viene en lenguajes tan poco intuitivos como el ruso y el chino, y a mí sinceramente, justo me viene el inglés, así que una vez descifrada la información, luego toca traducirla. Además, no creas que la información viene perfectamente ordenada y de vez y que se puede descifrar toda en su totalidad, lo normal es que aparezca todo bastante enmarañado.

En fin, te he contado todo este rollo para que confíes en mí. Yo no he sospechado que el mundo se acababa hasta hace poco más de un mes y por cierto, me has dejado preocupado con lo que me has contado de que si compartimos según que información podemos acabar mal. No sé, es algo contradictorio, yo descubro que esto se ha ido de las manos, por lo que supongo que muchos de los que estaban detrás del experimento también han sufrido las consecuencias, y tú me dices que hay una mano negra detrás a día de hoy. La verdad, no lo entiendo, y tampoco entiendo cómo has podido hacer un viaje tan largo de ida y vuelta...

Por otro lado, apenas he conseguido sacar más información, la electricidad está haciendo que ralentice mucho mi investigación, el proceso de descifrado es muy costoso, hay información codificada de tal manera que si yo intentase probar todas las posibles combinaciones (por fuerza bruta), ni en una vida lo conseguiría (acaso que tuviese un ordenador cuántico), por lo que hasta que no saque algo más en claro, prefiero no ampliarte la información. Supongo que voy a tener que irme de aquí, necesito electricidad y sobre todo, necesito saber qué está pasando. 

Respecto a los mensajes del contestador hay algo esperanzador. La madre de mi novia que vive a las afueras, llamó el mismo día que se produjo la explosión, aunque nadie atendió la llamada. Te voy a transcribir los mensajes que ha ido dejando hasta que me quede sin batería:

Día 1 (19.00 h)
- Sofía, cariño, ¿dónde estás? No te localizo, sabes que odio hablar con estos cacharros... Estoy preocupada por ti, ha habido una fuerte explosión en una fábrica de las afueras de la ciudad. Por favor, en cuanto oigas este mensaje llámame. -

Día 2 (8.00 h)
- Coge el teléfono, por favor. En tu móvil me sale que estás con el teléfono apagado o fuera de cobertura. -

Día 2 (15.00 h)
- Hola cariño, tengo la esperanza de que escuches mis mensajes, así que mientras pueda te los iré dejando. Me han llamado tus tíos, dicen que está la ciudad patas arriba y me han pedido venirse aquí. Por lo visto lo de la explosión ha sido algo muy gordo. Esperemos que no sea como el desastre nuclear de Japón... En un rato llegarán a casa. -

Día 2 (18.00 h)
- Hola de nuevo, te llamo desde el hospital. Un loco que iba por la calle... ¡Ha mordido a tu tío Fran! La herida es bastante profunda y no tiene buena pinta. Al rato de ingresar tu tío, tu tía y yo, hemos visto que trasladaban a un agente herido en el cuello y al mismo psicópata (por lo que me ha contado tu tía) que le atacó, lleno de sangre y atado en una camilla. Esto es una pesadilla, el psicópata parece completamente ido, tiene los ojos en blanco, está pálido y su sangre no es roja, es negra. Parece más muerto que vivo. Todo esto es muy extraño... Te tengo que dejar -

Me estoy quedando sin batería, en cuanto pueda sigo. No desconfíes de mí y sobre todo, no pierdas la esperanza de encontrar a tu chica con vida, te puedo adelantar que... (sin batería)

miércoles, 27 de abril de 2011

Capítulo 24 - La niña (Alberto)

Día 43 (madrugada): Hola Miguel, la verdad que llevo unos días sin parar, pero bueno, ya he llegado a mi ciudad. Encontré a una persona con vida y a una chica pequeña que presentaba un mordisco y principios de contagio. Llevo días dándole vueltas a todo esto. La persona que encontré era un hombre de unos 40 años, se llama Pedro y era el padre de la chica infectada. Estuve hablando con él, y al igual que yo, teníamos profesiones muy parecidas. Sé que sabía más de lo que decía, al igual que cuanto más tiempo pasaba, sabía que su hija se acabaría convirtiendo en uno de esos seres. La maté Miguel, a sangre fría. Por la noche empecé a escuchar a una persona que se arrastraba hacia mí y su sonido era devastador, me dio tiempo a encender la linterna y ver que se trataba de la niña. Todavía no estaba convertida, pero era cuestión de horas o minutos, miré a su padre que también la estaba observando, saqué mi pistola, él me miraba y me decía que no, pero yo disparé contra la niña, su sangre aún era como la de cualquier humano, pero ella no era humana.

Luego no estoy seguro de lo que pasó, pero el hombre se abalanzó sobre mí, me gritaba que por qué lo había hecho y yo no supe responderle. Me partió la cara y no reaccioné, no sentí dolor alguno, ni piedad por esa persona. Lo que hice, lo hice por todo lo que sé y porque no quería que esa niña pasara por eso.

Cuando logré que Pedro se calmara, fui a hablar con él y entendió lo que estaba pasando. Esa noche en el centro comercial donde estábamos escondidos, acabamos tomando tequila en uno de los bares y fumando hasta el amanecer, ¡cómo lo echaba de menos! Con la información que compartimos, supe, que debía de volver a mi ciudad. Pedro me ha dicho que igual escribe, aunque me temo que con la pérdida de su hija, igual no quiere estar conectado con los pocos humanos que aún existimos. 

Ahora ya he vuelto, por eso llevo unos días sin escribir. Volveré a la fábrica para ver si lo que me dijo esa persona es real, porque si es así... Creo que todos escondemos algo, un secreto que no sé si podremos desvelar.

Perdona si no he hecho caso antes a la información que me has dado, pero aún estoy un poco en estado de shock por lo de la niña. Lo que me has contado Miguel, me ha dejado haciéndome varias preguntas. Primero de todo decirte que como bien supones, yo no trabajaba con esa información, efectivamente era un soldado destinado a una de las fábricas de R.C. (¿qué raro verdad? Usar medios públicos para preservar los bienes de una empresa privada) y vigilaba las instalaciones, pero no tenía nada que ver con esos temas. Ahora bien, sinceramente, creo que tú sabes más de lo que yo o que cualquier otra persona pudiera esperar y me tienes intrigado y creo que sabes más de lo que dices. Al igual que yo, tú también tienes información que aún no puedes desvelar, ¿verdad?

Respecto a nuestras parejas. Me alegro de que tengas señales de vida de tu novia, eso significa que puede estar viva. No me gusta pensar en que la mía lo está, si es así y la encuentro me llevaré una gran sorpresa, pero sinceramente lo dudo mucho.

Creo que deberíamos encontrarnos y cara a cara hablar de lo que sabemos, ya que como bien sabes, o eso espero, hay personas que leen esto pero no pueden hablar. Mientras no digamos nada sobre el proyecto, no pasará nada, pero si algo se nos escapa... Un saludo Miguel, cuídate.

sábado, 23 de abril de 2011

Capítulo 23 - Liberando el Virus R (Miguel)

Día 39 (noche): Como te contaba antes de quedarme sin batería, que por cierto, sigo sin poder extenderme mucho por el mismo problema, el cable que leí de wikileaks dejaba todo muy claro. 

Un nuevo virus desarollado por una coalición de farmaceúticas extranjeras llamada Reawakening Corporation (a partir de ahora R.C. para abreviar), iba a ser probado en varios puntos de la población mundial. Por un lado se probaría en países pobres, con el consentimiento de sus sobornados dictadores, como no, y de los países que no hubiese consentimiento, como en algunos islamistas, serían llevados a la guerra inventándose cualquier excusa para la prensa internacional, como por ejemplo brotes de rebeldía y terrorismo y les liberarían el virus en medio del conflicto. 

Pero siendo conscientes de que si bien todos los seres humanos somos iguales, no lo es así nuestra genética (entre seres humanos tenemos un 0,5% diferente de genes). R.C. decidió pactar con algunos países de Europa endeudados, como España, Grecia, Italia o Portugal (los *PIGS) y con EE.UU para experimentar con algunas ciudades empobrecidas por la crisis, como Detroit o Kentucky, de manera que se pudiese estudiar como afecta el virus a las principales líneas genéticas del mundo. Había que involucrar a muchas empresas y organismos para poder cubrir el mayor número de vías de propagacion posibles.

El plan constaba de dos fases, la primera era liberar el virus y la segunda liberar un activador experimental, pero eso te lo cuento más adelante.

R.C. acordó con los diferentes países enfermar a la población a través del aire, agua del grifo y algunos alimentos con un nuevo virus llamado, Virus A Modified, en honor a la modificación de la gripe A, lo describían como "poco agresivo pero de consecuencias molestas". Los síntomas eran similares a los de una gripe común aunque lo suficientemente molesta para causar el pánico entre la gente y así asegurarse de que ellos venderían sí o sí un remedio que curaría a la población y enriquecería a R.C. y a los países y empresas adheridas al plan de experimentación, a costa, claro está, de jorobar algunas miles de vidas. Hasta aquí un buen plan, ¿no?

El problema es que como bien sabes, R.C. ocultó información ya que el virus no era una simple gripe modificada, ocultaba una cepa experimental que necesitaba de un activador. Aunque los principales presidentes y mandos del ejército disponían de la información confidencial con los verdaderos síntomas, la mayor parte de políticos y empresas vinculadas fueron engañados por R.C., aun así ¿por qué se descontroló todo? Muy sencillo, esos países islamistas que no quisieron colaborar, estaban al tanto de las intenciones de R.C. (aunque no de las verdaderas) pues previamente habían intentado pactar con ellos, y cuando EE.UU y Europa enviaron tropas para controlar unos supuestos brotes de rebeldía, los islamistas entendieron la provocación y decidieron combatir no sólo de frente, sino con una clara estrategia, hacer estallar todas las instalaciones de R.C. donde se estaba experimentando con el virus.

Estando el Virus A.M. aún en fase de experimentación, soldados islamistas se distribuyeron por las diversas fábricas del mundo, como en la que tú trabajabas, pusieron bombas y las hicieron estallar sin ser conscientes de lo que se iba a liberar. Lo que en principio se convirtió en celebraciones por parte de su pueblo, pronto se convirtió en la mayor crisis que ha conocido la historia de la humanidad, ¿pero era R.C. consciente de lo que tenían entre manos? La respuesta es un "No" a medias. Aquí es donde llega la fase 2.

R.C. estaba experimentando con un activador de la cepa oculta del Virus A.M. que lo convertiría en el Virus R, haciendo la R referencia a la letra Gamma, que es la tercera del abecedario griego y que a su vez hace referencia al tercer día en el que resucitó Jesús, ¿enrevesado, verdad? R.C. había descubierto que el Virus R daba la inmortalidad pero los sujetos perdían la conciencia y se volvían agresivos, así que estaban experimentando como controlarlos y crear un ejército perfecto, pero con las explosiones y el Virus R descontrolado... En sus investigaciones habían descubierto que el Virus A.M. podía mutar a R, pero por lo visto sólo se activaba el R cuando A.M. había infectado completamente a un sujeto, y sólo aparecía la modificación en unos pocos individuos, por eso querían experimentar con todas las razas y de manera masiva, para asegurarse de ver algunos brotes del Virus R. El problema es con las explosiones se liberaron el virus más el activador por todo el mundo, infectando aire, agua y comida por todos lados y el resto ya lo conoces. No todo el mundo nos infectamos con la explosión pues como he dicho, no afectaba a todos los sujetos. Pero lo que R.C. no sabía, es que si eres mordido por un sujeto infectado con el Virus R o entras en contacto en alguna herida abierta con sus fluidos, estás perdido. El resto de información está muy difusa, creo que R.C. sigue con sus investigaciones y por eso tú leíste lo de las diferentes fases de los zombis, pero claro, eso ya ha tenido que ser a posteriori, y lo que no sé es si estarán buscando una cura, en fin, otra vez la codicia, con haberse quedado en la primera fase del experimento hubiesen ganado muchos millones, pero claro, poder crear un ejército inmortal, eso ya eran riquezas impensables.

Cambiando de tema, respecto al contestador tengo buenas noticias, he encontrado unos mensajes que me dan esperanzas de encontrar a mi chica de nuevo... ¡Y a más población! Te he de dejar pues estos microcortes hacen que no pueda cargar la batería del todo y que no pueda estar mucho con el portátil encendido. Espero noticias tuyas pronto.

*Del inglés "cerdos", es la forma despectiva de llamar a estos cuatro países de Europa del sur.

jueves, 21 de abril de 2011

Capítulo 22 - Como en una peli cutre (Miguel)

Día 37 (noche): Hola Alberto, estoy alucinando, ¿cómo has podido llegar hasta Madrid? Si somos de la misma ciudad, hay muchos kilómetros y de seguro es un trayecto muy peligroso. Joder, ojalá te hubiese dado tiempo a pararme, tuve que ser yo, vamos, mi coche no es que sea muy original pero dadas las circustancias... Dices qué has perdido la esperanza de encontrar a tu novia ¿por qué? La esperanza es lo último que ha de perderse (o eso dicen). Estoy intrigado por esa gente que crees que vas a encontrar en Madrid, ya me contarás, y por favor, cuida tu salud mental.

Lo que hice con el zombi fue una barbaridad, sin duda me tendré que armar. Ahora mismo no puedo escribir mucho, aquí no hay paneles solares y dependo de la energía eléctrica que va y viene y ahora mismo tengo la batería del portátil bajo mínimos. De lo que descubrí el otro día, te puedo decir que ha vuelto a ser la puta política parte de la causante de todo esto. Me imagino que la empresa en la que trabajabas era extranjera y estaba experimentando con un virus probablemente para usar en una guerra biológoca... ¡Joder! Si es que esto parece sacado de una película cutre de zombis, pero otra vez la realidad supera a la ficción. Estoy con un 2% de batería, pero te voy a adelantar que España ha permitido esto. Cuando sucedió la Segunda Guerra Mundial, como ya sabrás, Franco permitió a Hitler bombardear algunas poblaciones españolas para experimentar armamento, pues bien, para que España no fuese rescatada por Europa por la crisis y se convirtiese en una nueva Grecia, nos tuvimos que vender a los chinos, a EE.UU y a otros países y... (sin batería)

miércoles, 20 de abril de 2011

Capítulo 21 - Un nuevo destino (Alberto)

Día 36: Hola Miguel, entiendo todo lo que dices, de verdad... Y estoy de acuerdo con todo de internet y de la mierda de política que teníamos en este país. Estoy bien, pero he tenido algunos problemas y ahora mismo he tenido que viajar a Madrid porque creo haber encontrado a alguien allí. Te cuento.

Antes de nada, decirte o preguntarte algo. Me he quedado sorprendido cuando has dicho que tenías un Seat León, el otro día vi con vida a alguien e iba conduciendo un coche a gran velocidad. Me quedé paralizado, hace tiempo que no veía a nadie, pero no me dio tiempo a salir para que esa persona me viera. Si eras tú, creo que estábamos muy cerca.

Como te dije la última vez, estaba en un viejo hotel cerca de la fábrica, en él estuve descansando y preparándome para volver a ella. Una mañana en la conserjería del hotel, vi que había varios mensajes grabados, pero no sé hace cuánto tiempo que están allí. Los cuatro mensajes pertenecían a una pareja de Madrid y eran mensajes de ayuda y desesperación. Por eso no lo dudé y decidí irme hacia allá, puesto que tengo la dirección del sitio donde se esconden, además, necesito encontrar a alguien por el bien de mi cabeza.

He tardado en llegar ya que todo el camino, carreteras, gasolineras, etc. están destrozadas, así que tuve que cambiar de coche varias veces y enfrentarme a algunos zombis que encontré por el camino. Ahora estoy en las Rozas (Madrid) aquí no he visto más que un par de zombis, pero parece un sitio bastante tranquilo. No me voy a quedar mucho, hoy iré a la dirección que tengo para ver si aún están esas personas con vida, o alguna de ellas. ¡Ojalá encuentre a alguien! Sé que debo volver a mi ciudad, ir a la fábrica y recuperar ciertas cosas que me dejé. Por cierto, Madrid aún está más desbastado de lo que cabría imaginar, muchos edificios han caído, parece que una guerra se hubiera desatado aquí mismo.

De momento, sólo he visto zombis de fase 1. Supongo que también habrá de los demás, pero si no los veo mejor.

Así que me voy a poner a buscar a esa gente, tengo todo el día para ello y nada más que hacer. Me siento muy solo, cada día me agobia más esta situación. Tenemos que ser fuertes, lo sé, pero como ya sabes, no es nada fácil.
En fin, poco a poco iré acostumbrándome o me volveré más loco. Recuerdo que muchos ya me decían que estaba un poco mal de la cabeza, y seguramente tenían razón y acabe mal, aunque también he de decir que los que peor estamos de la cabeza muchas veces somos los más cuerdos (o eso prefiero creer).

Estoy cansado. Me voy a dar una ducha y me tomaré un café, por cierto, he encontrado un paquete de cigarrillos. Dios, ¡cómo los echaba de menos! Estas pequeñas cosas no sabía que podían hacer a uno tan feliz, así que saldré a la terraza con mi café y fumaré, mientras contemplo la mañana de primavera que ha salido hoy. Tengo que pensar, dar vueltas a mi cabeza, estar seguro de lo que tengo que hacer cuando vuelva y sobre todo recordar, recordar para no olvidar. Echo de menos tantos buenos momentos... hasta las ironías de alguna amiga, jajaja. Antes de irme, visitaré el Calderón, mi campo, mi equipo, mi Atleti. Ser del Atleti es como ahora, sufrimos siempre, pero todo merece la pena.

Me alegro de que te enfrentaras a ese zombi, pero joder, debiste de quemar mucha adrenalina para darle esa paliza. No es bueno que gastes tanta energía, tienes que acabar deprisa con ellos. Si acabas con ese tal y como lo hiciste y luego te vienen uno o dos más, ¿qué crees que pasará? Coge un arma y sé eficaz, canaliza tu energía. No puede pasarte nada, ahora mismo eres la única persona en el mundo que conozco, así que cuídate por favor.

Más tarde o esta noche, te escribiré y te diré lo que ha pasado. Si encuentro a alguien, si mato algún zombi... ¡Lo normal! Si puedo subiré algún trailer o corto mío, para ver si así me conoces de algo. Hablamos luego. Cuídate Miguel y encuentra lo que buscas, yo ya sé que lo he perdido.

martes, 19 de abril de 2011

Capítulo 20 - Mi primera batalla (Miguel)

Día 35 (madrugada): Hola de nuevo, se me hace raro que no hayas escrito, espero que vaya todo bien. Estoy a salvo pero aún estoy ordenando mis ideas. Al final, he tenido que precipitar mi escapada. Hace 3 días, mientras intentaba escribirte mis descubrimientos, escuché unos ruidos detrás de la puerta, como bien sabes. Me acerqué sigilosamente, pero ya no se escuchaba nada. Cuando alcancé la puerta, deslicé la mirilla y lo que vi, me dejó petrificado. Los ojos blancos de un muerto viviente estaban clavados al otro lado, no se movía, pero sí se oía el profundo y un tanto pitidoso sonido de su respiración. Un olor putrefacto se filtraba por las rendijas de mi puerta, mientras unas inesperadas arcadas, atormentaban con hacerme devolver. Estuve unos segundos paralizado sin saber qué hacer, estaba claro que no se iba a mover de allí y que cualquier sonido lo iba a alterar... Dios, estaba temblando. Con sangre fría, recordé lo de las manchas por el cuerpo, pude identificar que se trataba de un zombi en fase 1. Lo que en ese momento se me pasó por la cabeza no lo sabría explicar, sólo sé, que una euforia resultado del terror y de la adrenalina, me hizo abrir la puerta de golpe. El zombi soltó una especie de rugido al verme y se abalanzó sobre mí. 

Lo había hecho tan... sin pensar, que no tenía ningún arma a mano, así que de manera instintiva, en el momento que se me abalanzó, le solté una tremenda patada frontal (Mae geri en Karate), que le hizo caer al suelo. Me dirigí hacia él corriendo para impedir que se le vantase y le propiné patadas en el torso y diafragma, hasta que oí como se le partían varias costillas. Estaba completamente exhausto y me aparte unos 2 metros para observarle y descansar. A cualquier persona normal, le hubiese creado una lesión grave que le hubiese incapacitado por muchos meses, pero a este ser no. Como si nada le hubiese hecho, giró su cabeza hacia mí, me miró endemoniadamente y trató de ponerse de nuevo en pie... digo intentó, pues tal le vi las intenciones, le golpeé nuevamente con la pierna de manera muy violenta en la cara y tal cual caía golpeándose fuertemente en la nuca, pegué un salto y sin apenas darle tiempo a reponerse, con el talón de mi bota le golpeé con todas mis fuerzas en la cabeza partiéndole el craneo y desparramando parte de sus sesos y esa oscura sangre, por el suelo. Acto seguido me puse a devolver, la mezcla de estrés, mal olor y un desgaste total de mis fuerzas, hicieron que mi estómago no lo pudiera soportar más. 


Supongo que las buenas noticias son, que las artes marciales sirven, pero si esta es la resistencia fícica de un zombi de fase 1, prefiero no pensar en cómo son en sus siguientes fases... 

Como ya tenía casi todo lo que me quería llevar preparado, cogí las llaves del coche, mi portátil, los carteles que ya imprimí con la dirección del blog, cuchillos, víveres, ropa y alguna cosa más e improvisé un plan de escapada basado en uno que estaba acabando de perfilar. Mi primer plan era sencillamente, coger unos petardos que me quedaban de una celebración, y hacerlos estallar tirándolos por la ventana, pues el acceso al garaje está justo en la parte trasera de donde da mi terraza. De manera que, si los tiraba desde mi casa, alejaría de la entrada del garaje a los zombis y podría salir con el coche sin encontrarme a ninguno de ellos, pero la visita de mi vecino me había dado una idea para perfeccionar el plan. Cogí los petardos, estiré la mecha lo máximo que pude para que aguantasen lo máximo y no estallasen en el aire, arrastré al zombi por mi casa hasta la terraza, no sin antes tomar las medidas necesarias para no infectarme con su sangre, le enrollé toda la traca y lo eché como pude, por la terraza. Pensé que el olor de la sangre de uno de sus compañeros sumado al estruendo de los petardos, les atraería, y creo que acerté, salvo por uno.

Esta vez bajé las escaleras pitando hasta que llegué a la planta calle. Cuando llegué abajo, un nuevo escalofrío golpeó mi pecho. Ya no se veían zombis cerca de mi garaje, pero sí estaba el mismo que escuché gritar días atrás y que había tratado de darme caza en mi paseo en moto. Estaba inmovil al otro lado del portal. Me quedé paralizado sin saber qué hacer, si alcanzaba la puerta del garaje me vería y se volvería loco, si esperaba mucho tiempo perdería mi única oportunidad de salir con vida. La idea de enfrentarme a él estaba descartada pues era un zombi en fase 2, y viendo mi enfrentamiento con el de fase 1 y lo que tú me habías contado... Me armé de valor y me dirigí corriendo a la puerta del garaje, nada más llegar al portal, él me vió, pegó un grito tremendo y empezó a golpear violentamente la puerta, tenía un aspecto más demoniaco que el que había matado y un estado de putrefacción mucho más avanzado, y su violencia sólo era comparable a la de una bestia hambrienta.

La puerta del garaje estaba situada a unos 4 metros de las escaleras y a unos 2 metros del portal, te juro que jamás he sentido tanto pánico. Como pude, abrí la puerta que me conduciría al garaje, mientras bajaba las escaleras que me dirigían al mismo, dejé de escuchar los golpes. Apreté la llave de mi León para que abriese las puertas, tiré todo en los asientos de atrás e introduje la llave en el contacto. Recé porque el coche me arrancase, pues ya hacía semanas que no lo movía. Cuando giré la llave, el motor empezó a toser un poco sin arrancar. Pensé en cómo pude ser tan estúpido de no haberlo arrancado ni un solo día, pero tal cual pasaba este pensamiento por mi cabeza, el León arrancó como un animal furioso. Abrí la puerta del garaje, y vi, como ese zombi maniaco se dirigía corriendo hacia mí. Sentí muchísimo terror, pero la propia adrenalina me hizo arrancar de golpe y me dirigí embalado hacia él. Recordé que mi coche en ese momento, era mi único seguro de vida y que no podía jugármela atropeyándolo, pues si bien podría acabar con él, también es posible que reventase el radiador del coche y con eso haber firmado mi sentencia de muerte. Cuando estuve a menos de 2 metros de él, giré el volante hacia el lado izquierdo, lo golpeé con mi retrovisor derecho y la aleta izquierda del león contra la pared del garaje pero pude salir. 

Decidí volver al pueblo de mi novia, ya que la otra vez, no había visto nada ni nadie. Afortunadamente, en la guantera del León, llevaba las llaves de su casa, pues muchas veces nos íbamos con mi coche a pasar algunas noches y ya teníamos por costumbre dejarlas allí. Por suerte no tuve percances en el camino y todo estuvo tranquilo. El pueblo, es de esos que adoptaron la genial idea de hacer una conexión wifi para todos los vecinos, pese a la oposición de las telefónicas que ya no podían hacer negocio allí. Gracias a esa medida puedo volver a escribir y como puedes comprobar, el servidor funciona correctamente.

Como te decía más arriba, aún estoy ordenando mis ideas, he escuchado una serie de mensajes en el contestador que, sumado a la información que encontré en internet, ha creado en mí un cúmulo de datos que en este momento no te puedo explicar. Ahora respiro en paz, en breves te contaré cuanto sé, pero como te digo, necesito ordenar un poco más mis ideas para podértelo explicar. Escribe pronto.

sábado, 16 de abril de 2011

Capítulo 19 - Un cable (Miguel)

Día 32 (tarde): Hola Alberto, celebro que estés bien, de veras. Después de verte en las fotos estoy convencido de que te conozco, obviamente no del servicio militar o del ejército pues no me tocó acudir a las filas ya que era estudiante y me libré, pero sí me suenas de algo. Es probable que hayamos coincidido en algún evento, si has sido cortometrajista y como crees somos de la misma ciudad, no me extrañaría que hayamos coincidido en algún festival, aparte, si me dices que te suena gente del reparto de mi corto, las posibilidades se incrementan. Por mi parte, tengo más trabajos publicados pero, ironías de la vida, al único al que me ha permitido acceder YouTube es uno de los pocos que hice de temática zombi.

Tengo algo importante que decirte. Ayer, mientras acababa de finiquitar mi plan de escapada, me dio por intentar rastrear cualquier pista por internet acerca del holocausto zombi, la mayoría de resultados que me devolvía google, eran páginas fantasma, pues tal vez el gobierno español, al igual que ya hicieran los chinos en otra época, como otros regímenes dictatoriales, habían bloqueado el acceso a según qué informaciones. También sabía que si me limitaba a escribir la palabra zombi con diversas combinaciones, la mayoría de resultados que encontraría harían referencia a algún foro que en su momento existió, de aficionados a las películas del género o similar, y acabaría perdido como una embarcación a la deriva en mitad del océano, salvo que en mi combinación teclease también la palabra; "wikileaks". Obviamente y como sospechaba, google me seguía devolviendo páginas en blanco incluso en el caché, pues supongo que identificaba mis búsquedas desde territorio vedado. Así que probé a hacer lo mismo saltando con proxys, estuve intentándolo durante horas, sin obtener ningún resultado, haciendo los accesos desde diversos países, hasta que por fin encontré algo. Ya no tengo dudas, esto tiene alcance mundial pues casi todos los países tienen bloqueo a la información. No puedo decirte desde dónde conseguí acceder pues si bien al principio comprobaba a que país pertenecía cada IP que me devolvía, tras llevar varias horas estaba agotado y empecé a probar de manera aleatoria.

Acceder de esta manera al contenido (a través de proxy), me recordó a cuando a los internautas no nos quedó más remedio que usar este sistema para acceder a algunas webs que, cierta ministra de cultura bloqueó, incluso estando alojadas en el extranjero, usando la excusa de proteger los derechos de autor, cuando realmente protegía a las grandes multinacionales de una supuesta piratería en España que según ellos, las estaba llevando a la ruina, cuando la realidad es que tenían más dinero que nunca pero querían más, y éramos los españoles los que estábamos perdiendo derechos fundamentales y poder adquisitivo debido a una serie de medidas que nos inflaban los impuestos y abarataban los despidos dejando a nuestro país en la mayor crisis económica y social de la democracia. Entre tanto, la corrupción gubernamental, la banca y grandes empresas llenaban sus insaciables bolsillos... me parece que estoy desvariando,  igualmente añado que ojalá esos cerdos se hayan convertido en zombis.

Como te iba diciendo, google me devolvió un resultado positivo, un cable de wikileaks que me ha esclarecido muchas dudas.

Acabo de escuchar unos ruidos detrás de mi puerta, en cuanto pueda te seguiré contando. Yo también creo que deberíamos encontrarnos. Ya verás como encontramos a nuestras chicas, no te preocupes. Cuídate.

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