Diario Zombi

- El nuevo diario zombi -

domingo, 29 de julio de 2012

Capítulo 44 - El Coronel Griffith (Miguel)

Día 168 - Noche: El Coronel Griffith no tenía el rostro apacible del Dr. Gordon, más bien todo lo contrario, era un tipo de unos 45 años, alto, fuerte, robusto, de tez morena con rasgos faciales muy marcados y una pequeña cicatriz en la ceja, de la cual no quería conocer su historia.

Se presentó ante mí mirándome de manera muy penetrante y desconfiada. Supongo que yo para él era un intruso en su casa.

Coronel Griffith: - Soy el Coronel Griffith y mi misión con esta visita es determinar si es usted una amenaza para este cuerpo... -
Yo: - Yo...-  
CG: - ¿Tiene usted formación militar? -
Yo: - Soy informático... -
CG: - Conteste sí o no. -

Me dijo de manera ruda.

Yo: -No.-
CG: - ¿Qué hacía usted en la ciudad? -
Yo: - Dirigirme al punto seguro que..." -
CG: - ¿Al punto seguro?, ¿varios meses después de que callera la ciudad usted pretendía alcanzar el punto seguro? -
Yo: - Me sentía solo y desesperado. Me quise aferrar a la idea de que podría encontrame con amigos y familiares. -

En ese momento relajó la mirada.

CG: - Entiendo, pero lo que usted pretendía era un suicidio. Quiero que me cuente todo, desde el principio. -

La verdad es que apenas había echado la vista atrás y cuando empecé a narrarle mi historia, las lágrimas empezaron a brotar de mis ojos, llevaba tanto sufrimiento acumulado y a la vez me había endurecido tanto el carácter, que no me había permitido derramar apenas lágrimas hasta ese momento. De alguna manera yo me compadecía de mí mismo. Gara, que había pasado la noche a mi lado, me miraba como si me comprendiese, ¡a saber cuál era su triste historia!

Aunque necesitaba sincerarme con alguien, quise guardar en secreto este blog, pensé que si se lo contaba, podría mandar soldados a eliminar el servidor y cualquier prueba de mi existencia. Llegados este punto, me considero un tanto paranoico.

Una vez me repuse le quise preguntar algo.

Yo: - Coronel (aún sollozando), ¿sabe usted por qué ha sucedido esto? -

Se quedó pensativo unos instantes.

CG: - Lo siento Miguel, ahora no puedo facilitarle esa información, de todas maneras no se preocupe, ya estamos trabajando en una solución y al menos siéntese aquí bienvenido y a salvo.-

Le di las gracias y me quedé pensativo un rato mientras acariciaba la cabeza de Gara. Están buscando una solución, dijo...

viernes, 6 de enero de 2012

Capítulo 43 - El Dr. Gordon (Miguel)

Día 167 - Noche: - ¡A salvo! Me vuelvo a sentir a salvo. Tengo que reconocer que esta gente es muy servicial, que me hayan dado un portátil cargado de pelis, series, libros e... ¡internet! es increíble. Pero antes de seguir os voy a explicar un poco cómo he llegado hasta aquí.

Todo comenzó cuando el piloto y Sargento Smith por orden del Coronel Griffith, abandonó la base militar de Los Monegros para inspeccionar Zaragoza en busca de posibles supervivientes. Sus órdenes no eran bajar y rescatar a nadie, sus órdenes eran localizar grupos de supervivientes y con el Apache abrirles camino a misilazos hasta algún refugio en el que posteriormente el ejército pudiera desplegar más medios y proceder al rescate. Para hacer inspecciones rápidas, el Apache era un vehículo perfecto, rápido, armado y con un consumo contenido del escaso carburante. 

Cuando el Sargento Smith sobrevolaba la zona, para su sorpresa (y buena vista), vio un grupo de zombis especialmente alterado y fue cuando dio conmigo y a su suerte y ventura decidió rescatarme. 

Sé que más de uno se preguntará qué hacen los americanos en Zaragoza. La verdad es que Zaragoza siempre ha tenido un especial vículo con los Estados Unidos pues ésta ha servido de base estratégica militar a América desde los tiempos del franquismo, y si bien oficialmente se retiraron de nuestras bases hace años, por lo visto el gobierno les cedió unos cientos de hectarias para construir una base subterranea en el desierto de Los Monegros.

Cuando llegué a las instalaciones fui recibido con mucha espectación, aunque de manera educada pero tajante, Gara y yo fuimos invitados a una sala clínica donde me hicieron pruebas médicas. Del equipo médico que me hizo las pruebas, había un jefe, el Dr. Gordon. Era un sesentón apacible que hablaba bastante bien el castellano y me hizo unas cuantas preguntas:

Dr. Gordon: - ¿Ha estado expuesto a esos seres? -
Yo: - Me temo que sí, pero... - Me interrumpió de manera brusca.
Dr. Gordon: - ¿Le han llegado a morder? -
Yo: - No no, para nada. Creo que resulta evidente que no estoy infectado. -
Dr. Gordon: - El virus no afecta igual a todo el mundo, hay a quien le tarda más en hacer efecto y a otros les es inmediato. -
Yo: - Una pregunta doctor, ¿afecta también a los animales? -
Dr. Gordon: - Sí, pero se manifiesta de manera inmediata tras la mordida, por eso no le he hecho pruebas a su Schnauzer... -
Yo: (Con suma alegría) - ¿Conoce la raza? -
Dr. Gordon: (Sonriendo) - Sí, hace muchos años tuve uno muy parecido, la verdad es que cuando el Sargento Smith nos dijo que había salvado a una persona y a su perro, nos pusimos todos muy contentos, hacía mucho tiempo que no teníamos una mascota correteando por aquí. Al igual que hace mucho tiempo que no encontrábamos a nadie con vida... -

Al rato acabó de hacerme pruebas y me confirmó que estaba sano. Me dijo que guardara reposo, pues entendía que tenía que estar muy estresado, que me traerían algo de comer y algo de distracción y que mañana iba a conocer al Coronel Griffith.




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